
El miércoles íbamos caminando con la Ale por encomenderos y nos encontramos un pajarito que se había caido del nido. Me lo llevé a la oficina y para hacerla corta, les cuento que soy madre de un gorrión o chincol? No lo se.
Come a cada rato nestúm que tengo que darle con una jeringa, pero parece bastante contento de su nueva vida. Tiene un papá que le habla en idioma pajarito y muchos tíos que vienen a verlo constantemente. Ya tuvo su primer carrete y se portó excelente. Así que si me ven por la calle con una cajita y una sonrisa, ya saben la historia.

2 comentarios:
Os recomiendo no dar al ave semillas de María, se puede ir volando.
este loco tiene pinta de gorrión
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