lunes, agosto 29, 2005

OJOS BIEN VOLADOS (II PARTE)

Al correr la cortina vimos a unas 20 personas , todas parejas, sentadas mirando hacia un escenario. Pasamos y nos sentamos. A nadie, al parecer le molestó nuestra presencia. Todo estaba teñido por una luz azul y la música comenzaba a sonar fuerte en los parlantes. Arriba del pequeño escenario, estaba una pareja haciendo un baile erótico. No era nada distinto a lo que se ve en alguna discotheque de provincia, semana mechona cachonda o en el barrio Suecia.

- ¿Tu cachai que ellos no son profesionales?- comentó mi hermano-

Claramente lo decía por la bailarina. Porque la señora, de unos 28 años, la verdad, era bastante grande. O sea, GIGANTE. No exuberante. GIGAAAAANTE, llegaba a ser un poco grotesca la verdad. Lo peor vino cuando se empezó a sacar la ropa.

Al principio, me dio un poco lo mismo, porque finalmente, tampoco era para tanto. Sólo me llamaba potentemente la atención pensar que ella realmente se sentía increíble arriba del escenario. Como Luciana Salazar, como Marlen Olivarí.

Me empezó a dar vergüenza ajena en mala. Ella ya estaba en pelota de la cintura para arriba y su pareja se bajó y subió otro personaje a seguir con el show. A esa altura la cosa estaba un poco más caliente. Cuando empezó la conferencia de prensa ficticia, ya me empezó a dar lata. Como que me aburrí. no me parecía exitante para nada la huevada.

Parece que no sirvo para swinger.

Ya estaba bueno de swingeradas. Salí disparada por la puerta y a los dos minutos ya estábamos de vuelta en el cumpleaños contándoles a todos nuestra súper experiencia.

En resumen, no vi gente tirando desenfadada en ninguna parte. Tampoco vi gente corriendo en pelota por ningún lado. Menos algún famosillo. Sólo vi gente común y corriente de la que te puedes encontrar en el metro o en tu oficina.

Los que quieran la dirección del bar me avisan. Garantizo discreción. De este blog no sale jajaajajajaaj!!!!

lunes, agosto 22, 2005

Ojos bien volados

El viernes mi hermano celebró su cumpleaños en un bar. Primero iba a ser en un karaoke japonés pero la cosa funó así que terminamos en un bar cerca de su ex bar. Me encontré con mi amiga Marcela que no veía hace rato así que todo bien. Salimos a comprar puchos y a fumarnos un risueño. Pasamos por el ex bar que ahora es un bar swinger y la curiosidad nos comía las patas. Pero no nos dejaron entrar. Sólo podían entrar parejas hetero y nuestras parejas hetero estaban en el subterráneo del otro bar. En fin. Volvimos al carrete.
Al rato, salimos con los maridos y el Claudio a tomar aire y ponernos otro. Los demás entraron de vuelta al bar y sólo quedamos con mi hermano conversando con el caballero que cuidaba los autos en el ex bar. Nos contó que ya no lo dejaban entrar al baño como antes. El claudio me preguntó si quería entrar a conocer el bar swinger y volver después al cumpleaños sacándoles pica a todos. Obviamente era imposible decir que no.

Tocamos harto rato la puerta que estaba cerradísima. Cuando pensábamos devolvernos, se abrió y claudio saludó a la dueña. Entramos y él se apuró de aclarar dos cosas: una que veníamos SOLO A MIRAR y dos que yo era su hermana. Por si las moscas, me dijo. El bar estaba completamente oscuro, sólo iluminado por tenues velas. Las murallas negras y plateadas con extraños símbolos fálicos por doquier. Yo, para serles muy franca con los risueños, entendía muy poco esto, pero me sentía igual que Tom Cruise entrando con capucha y máscara en su película. Nosotros no teníamos capucha ni máscaras. A lo más caras de juguete.
El lugar estaba semi vacío. En el ex louge habían mesas y la muralla llena de bandejas de huevo. Me imagino que la vecina de al lado sigue hueveando por el ruido. Uno de los salones estaba cerrado con una cortina oscura. Claudio me preguntó si quería entrar. Hasta el momento no había visto nada anormal.
Si allí adentro no pasaba algo increíble, entonces no se donde…

Esta historia continuará....

miércoles, agosto 17, 2005

la semana del terror

Admito que la primera vez que mi ginecólogo me recetó pastillas anticonceptivas no fue para que me lanzara al amor libre, si no más bien para que no matara a alguien el mes entrante.

Y así fue. Es decir, no mate a nadie, pero desde esa época, durante todos los años de mi vida, la situación me deja agotada. Porque lamentablemente, no soy como muchas chicas sensibles que cuando están a días de su período lloran con la teleserie o el reclame. Yo me pongo pesá, insoportablemente pesá, al punto de caerme mal a mi misma.

Mi bien amado esposo bautizó esta semana como “la semana del terror” en alusión a mi cariñoso genio en estos días. Pero bueno, las hormonas pueden más y la verdad es que con las pastillas la situación puede incluso pasar piola, ni siquiera notarse y no reviste mayor inconveniente.

Hasta que se me atraviesa alguien.

Ese alguien, debe cumplir dos requisitos. El primero es que me tenga harta por sus gusaniles movimientos y el segundo que esas ratoniles reacciones coincidan con mi periodo. Es una combinación muy peligrosa. Se los juro.

Cuando era más chica, incluso llegué a escribir historias para desahogarme, como un cuento pésimo pero divertido que se llamaba “lo maté porque era cool”. Además urdí planes maquiavélicos en la universidad e incluso podría confesar que llegué a ser mala. Maricona. Perversa.

Es mi lado B que le dicen. Una característica de mi personalidad que aflora durante 7 días antes del mes y que me permiten bajarme de mi nube amelie y ver a las personas como son.

Más crítica, más intolerable, más exigente, más detallista, más proactiva, más aguda, infinitamente más perfeccionista. Parece un currículum del empleado del mes.
Pero nunca del mejor compañero.

Si alguna está libre de pecado, que lance la primera always con alas.

martes, agosto 09, 2005

¿Fuiste tu mi SNMA alguna vez?

Mi SNMA (super nueva mejor amiguita) me pidió la dirección del blog para leerme. Y ahí caché que no lo había actualizado. Sorry. Es que he tenido mucha cosa en la cabeza y poco tiempo para ordenarla.
SNMA es un término que inventó Juan para referirse a la gente que conozco y que supera la barrera de conocidos, compañero de trabajo o persona simpática para conocer. Son esas personas con las que te conectas. En mi caso la mayoría de las veces son amiguis, por el tema de que yo no tuve hermanas con quien pelear por la ropa. Entonces siempre ando buscando una.
El día de mi cumple estábamos bailando con la Nury, la Berni y la Moni, que es mi SNMA y fue divertido, porque era como ver tres generaciones de SNMA.
Porque todos en algún momento hemos sido SNMA de alguien.
¿Cuántos SNMA tienen ustedes registrados en el disco duro?
¿Y cuántos de esos ahora son SEMA (super eterna mejor amiguita)?

Bueno, démosle la bienvenida a Moni…aunque algunos de ustedes ya la conocieron comiendo completos a las 5 de la mañana en plaza Italia.

Parece que es de los nuestros.