Perdonen que me de la licencia de dedicarle unas palabras a Andrea. A mi
amiga. Aquella que quizás fue la que mejor conoció a Héctor. A La mujer que se
embarcó en la aventura más importante de la vida de don ratón. La madre de
dos personitas increíbles, sorprendentes y maravillosas.
Me duele mucho esto amiga.
Me duele mucho hermana.
Me duele por Itamar y mauro, tus hijos.
Por todo.
Como haya sido lo que fue.
A veces tan triste y a veces tan feliz.
Y no se cómo consolar al universo que llora la partida del poeta.
Como dijo el jote, ahora el chicho está escribiendo en todas las estrellas.
martes, septiembre 20, 2005
lunes, septiembre 12, 2005
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

