Se veía venir un día plano y latero, con mucho Internet y Messenger lacio. Cuando me dispuse a cambiar el día, y dejar de lamentar que lo que quiero nunca va a pasar, radicalmente comenzaron a pasar una serie de sucesos extraordinarios.
Primero recibí un llamado que me alegró el día. Después salimos con la Rita a comprar un regalo y almorzar. Nos sentamos un rato en el pasto a orillas del río a fumar. Al rato ya estábamos imaginando que nos encontrábamos en el marga marga en un día nublado típico playero. (No, no estábamos alucinando). Además la gaviota que estaba parada frente a nosotros ayudó bastante.
Nos fuimos caminando por el parque y fue muy agradable sentir que el día estaba feo, pero que lentamente se tornaba más claro y lleno de colores.
La Rita me preguntó qué tenía pensado regalarle a mi amiga. La verdad es que no sabía bien que quería o necesitaba, sólo supe que tenía que ser original y después cachar para que servía o qué forma tenía.
Llegamos a Falabella y nos encontramos con un estante lleno de cosas lindas, llenas de colores y con diseños increíbles. Era difícil decidirse. Nos quedamos pegadas mirando un cojín en forma de corazón, que nos gustó demasiado!!! Después de recorrer encontré escondida debajo de unos cojines de flor y tazones, una bandeja perfecta para su nuevo departamento. (pero igual llevé dos cojines)
Al llegar a la caja de Falabella Lyon, nos atendió un chico GOTICO, vestido entero de negro y con uñas y ojos negros. Pensando en voz alta y mirando a mi amiga le comenté ¨puta qué está moderna Falabella¨.
El vendedor se rió y nos dijo que estaba disfrazado, porque estaban de aniversario y la alianza de hogar era la gótica. En ese momento empezamos a mirar alrededor y efectivamente todos los vendedores del piso y cajeros eran góticos, dark y Emos y heterocuriosos. El FALABLONDIE. En eso, pasaron caminando un par de payasos cargando un televisor de plasma. Imagínense como nos reíamos. De hecho para darle veracidad a la historia acá tienen la foto de los cajeros. No está muy buena, porque es del celular.

Salimos de la tienda y fuimos a almorzar a un café que se llama ganjes…era entrar a una película de Almódovar, muy kitcsh, con un baño que merece de verdad otro blog. (Ahora entiendo a quien inventó la palabra sicodélico.
Allí nos sentamos a pelar el cacble mientras que el mozo (todo un personaje), ya estaba que se sentaba a almorzar con nosotras.
Nos volvimos caminando, pensando que ya nos habían pasado suficientes cosas divertidas, cuando en el semáforo delante de nosostras había parado un cuarentón con un peinado medio raro que no era otra cosa más que UN PARRON pero increíblemente elaborado, UN DON PARRON!.
Seguimos caminando y aún riéndonos del melón con flecos, de pronto de la nada apareció una gallina, sí una gallina café, caminando por la verereda de la costanera como si estuviéramos en Chimbarongo. Se metió por la playa de estacionamientos y no la vimos más.
Ya basta decíamos mientras no podíamos parar de reírnos, buscando la cámara en alguna parte…DE VERDAD NO PODÍAN SER TANTAS HUEAS DIVERTIDAS EN MENOS DE UNA HORA!!!!
Entrando al edificio, pasó un caballero con jeans y una camisa a cuadros…nada raro si no fuera que iba EN TACO ALTO!!! Iba con sus botas vaqueras con taco alto cuadrado…o sea…ya para!!!!!!
Llegué a la conclusión que hay personas y momentos en la vida con la que tienes conexiones especiales que hacen que las cosas divertidas pasen ante tus ojos de una manera increíble. Este día fue así y Rita siempre es así. Y nuestro carrete Express de almuerzo tuvo todos los ingredientes para ser inolvidable.
Pero ahora que se va, me encantaría que tuviera algo mío para que siempre que necesite reírse, se acuerde que yo estoy al otro lado del río, esperándola para vivir un momento divertido. Y yo cada vez que la eche de menos, pueda ver algo que me recuerde que ella también está conmigo.
Por eso los dos cojines.

2 comentarios:
Jajaja, me acordé mucho de los "momentos inesperados". Tenemos una junta pendiente eh?.
Un beso.
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